Beber y conducir

Cada 40 minutos alguien muere en un accidente causado por ebriedad (en todos los estados, un 0.08 por ciento de alcohol en sangre es ilegal, aunque pocos saben que te pueden levantar cargos cuando el alcohol te ha afectado, aún si estás por debajo del límite legal). Los conductores jóvenes son particularmente propensos a beber y conducir: la franja de 21 a 34 años es responsable de la mitad de los accidentes fatales inducidos por el alcohol. Previsiblemente, es más frecuente encontrar un conductor ebrio durante la noche y los fines de semana. Según la ANSV, el 60 por ciento de los conductores que murieron de noche en 2007 estaban legalmente ebrios. El alcohol es también determinante en la mitad de las muertes de peatones. En esos casos, tanto los conductores como los peatones pueden ser los culpables.