Recuerdo hace como tres años mi esposo iba manejando por la autopista y tenía delante de él esos camiones de carga que típicamente van botando piedras de todos tamaños a su paso sin importarle que el auto que viene atrás puede verse afectado.

Pues tal cual le sucedió a mi esposo, una de esas piedritas pegó justamente en el parabrisas de su auto haciendo que se le astillara y por suerte no se llegó a reventar. Llamamos al seguro y este le dio dos opciones: reparar el vidrio o cambiarlo. Él decidió repararlo porque al reemplazar el vidrio tenía temor que al perder el sello original de fábrica no quedara igual y luego tener problemas de filtración o de entrada de aire.

Lamentablemente volvió a tener otro incidente con el vidrio, se astilló en otra parte y esa vez si tuvo que reemplazarlo. De hecho, ahora cuando maneja a alta velocidad se siente el ruido en el vidrio como de entrada de aire.

Si esto te sucede y pones el reclamo a la aseguradora te van a preguntar de qué tamaño es el daño del vidrio, y si es menor al tamaño de una moneda de dólar, ellos lo pueden mandar a reparar. Este proceso de reparación dura aproximadamente 30 minutos y una vez terminado, apenas si podrás notar que tu vidrio parabrisa sufrió un daño y con el pasar del tiempo se irá notando cada vez menos.

Ahora bien, cuando el daño es mayor, sí va a ser necesario reemplazar todo el vidrio. Mientras pones el reclamo y el daño es reparado, debes buscar proteger el interior del vehículo para que no se dañe por las condiciones del clima, como lluvia. Procura pararlo en un lugar techado o cubrir el agujero con plástico y cinta pegante para evitar que le entre agua. ¡Ten mucho cuidado de no sufrir heridas con los vidrios!

Pregunta si deberás pagar deducible por reemplazar todo el vidrio, y de cuánto sería. Ya que si es muy alto, quizás te convenga mandar a repararlo por tu cuenta.

Las dos veces (cuando se reparó y cuando se reemplazó) fueron hasta el lugar de trabajo de mi esposo y la compañía especializada hizo allí mismo los arreglos. En su caso, en ambas oportunidades no necesitó pagar el deducible.