New Jersey perdió puntos por utilizar retenes, impedir a los infractores por exceso de velocidad contar con juicios por jurado, y poner el límite de velocidad en autopistas en 65 mph, según este grupo de motoristas. Más de la mitad de los estados de los EE.UU. tienen topes de velocidad en autopistas de 70 mph o más. Para ser justos con New Jersey, los estados más densamente poblados tienden a tener menores límites de velocidad. Rhode Island y Massachusetts, los dos estados más densamente poblados después de New Jersey, también tienen límite de 65 mph en todas las autopistas sin peaje.
Creemos que las ciudades están utilizando algunas leyes sobre velocidades máximas, básicamente, para hacer plata y no para mejorar en absoluto la seguridad", dice Aaron Quinn, vocero de este grupo de derechos de los conductores.
La organización, que asume un punto de vista libertario sobre las leyes de tránsito, fue fundada en 1982 como parte de un esfuerzo por combatir el límite nacional de 55 mph.
Por primera vez el año se pasado llevó a cabo un estudio sobre los peores lugares, en parte para verificar la creencia de que las municipalidades fiscalmente comprometidas podrían tener especial motivación en aplicar las leyes de tránsito durante las vacaciones para mejorar sus ingresos en lugar de cuidar, simplemente, la seguridad en los caminos.
"No es un secreto mantenido bajo siete llaves que muchas leyes de tránsito, prácticas de cumplimiento de la ley y tribunales de faltas están pensados para generar ingresos y adoptar posturas políticas más que por la seguridad del tránsito en sí", dijo Jim Baxter, presidente de la organización en una declaración preparada.
Hay alguna evidencia que respalda el reclamo del grupo. En 2007, Michael Makowsky, profesor asistente de la Towson University y Thomas Stratmann profesor de la Universidad George Mason, publicaron un estudio sobre las detenciones de tránsito en Massachusetts que mostraba que los pueblos y ciudades con más dificultades financieras eran más proclives a emitir multas por exceso de velocidad, especialmente a viajeros que no son del lugar y no pagan los impuestos de ese municipio. Los conductores de otros pueblos tenían una probabilidad 10% mayor de recibir una multa, mientras que para los conductores con placas fuera del estado esa probabilidad ascendía un 20%.
Estas conclusiones se hicieron eco de un estudio anterior del Federal Reserve Bank de St. Louis, que encontró que las municipalidades emitían significativamente más multas de tránsito cuando sus ingresos descendían.
"Nuestros resultados sugieren que las multas son utilizadas para generar dinero más que como un medio de incrementar la seguridad del público", dijeron los coautores del informe, Gary Wagner, economista de la Universidad de Arkansas en Little Rock y Thomas Garrett, investigador de la Fed St. Louis sobre el estudio de julio de 2007.
El incremento de multas no logra solamente mejorar las arcas municipales, no obstante. En un estudio de seguimiento que realizaron Makowsky y Stratmann, los economistas descubrieron que el incremento de las boletas de tránsito efectivamente reduce la cantidad de accidentes. De modo que quizás las multas hagan a los conductores más cuidadosos y a las ciudades más ricas.





























