Cuándo conservar una cobertura total

Probablemente no debieras descartar un seguro contra todo riesgo y colisiones en caso de que:

  • Estés sobrepasado de deudas. Si debes miles de dólares más por tu auto de lo que obtendrías de tu aseguradora en caso de siniestro, deberías actuar inteligentemente y tomar cobertura total y un seguro GAP de protección global. Probablemente estés obligado, de cualquier manera, a mantener un seguro contra colisiones y todo riesgo, como condición de financiación de tu auto.
  • Tus finanzas caminan por la cornisa. Si no tienes ahorros, tus tarjetas de crédito están al tope y tu calificación crediticia está por el piso; en otras palabras, si aun el más pequeño desembolso en concepto de seguro puede transformar un dolor manejable en tu trasero en una crisis, entonces considera mantener la cobertura total incluyendo colisiones. El cheque de la compañía aseguradora te podrá servir como anticipo para tu próximo auto, y te facilitará obtener una mejor tasa de interés y reducir el lapso por el que debas endeudarte.
  • Alquilas autos muy frecuentemente y no deseas pagar coberturas opcionales. Si cuentas con una póliza todo riesgo incluyendo daños materiales en tu vehículo personal, tu seguro típicamente te provee la misma cobertura sobre los autos que alquilas. Si renuncias a esa cobertura no tendrás ese costo tampoco en tus alquileres, a menos que tu tarjeta de crédito ofrezca esa cobertura o compres la cobertura adicional que ofrecen las agencias de alquiler de autos.

¿Qué sucede si todos los indicadores recomiendan dejar de lado la cobertura pero eres reacio a hacerlo? Probablemente estés pensando en el seguro de modo erróneo. Crees que el seguro algún día te resarcirá y evitará que tengas que meter la mano en el bolsillo para cubrir las pérdidas.
La mejor forma de pensar el seguro es como una protección contra pérdidas catastróficas, algo que no puedas afrontar razonablemente con tu propio bolsillo. Si reservas el seguro para eventos desastrosos, más que para afrontar los costos diarios, ahorrarás mucho a lo largo del tiempo. No solo ahorrarás en primas, sino que evitarás tentarte con reclamos que pueden terminar haciendo que el costo de tus seguros se eleve por los aires.

Si no puedes sacarte de encima una cobertura que no necesitas, al menos amplia la franquicia de $500 a $1.000. Guarda ese dinero en el banco para el caso de que lo necesites y tomarás la delantera.