
El jefe de Ford dijo en una conferencia tecnológica que las carreteras inteligentes podrían terminar con los atascos.
Una conexión de banda ancha para cada espacio de aparcamiento sería carísimo tanto por el costo de los mecanismos electrónicos como la cuota del servicio. Además, las baterías tendrían que cambiarse demasiado a menudo para que fuera viable y todos los sensores absorberían tanta capacidad de red que no seríamos capaces ni de entrar en nuestro perfil de Facebook.
La cuestión es que las redes de celulares son perfectas para la gente pero terribles para las máquinas. Las necesidades y aplicaciones necesarias son tan distintas que sería como tratar de unificar el transporte en tren de mercancías y pasajeros.
De hecho, la razón por la que los embotellamientos todavía existen es porque no disponemos de una red inalámbrica diseñada exclusivamente para estos sensores, semáforos y en definitiva, máquinas.
Máquinas durmientes
Esta red inalámbrica tendría mucho en común con las redes de celular. Estarían compuestas por una serie de estaciones en distintas partes del país para proporcionar la cobertura necesaria, idealmente mejor que la que usamos para nuestros móviles.
Los chips inalámbricos insertados en las máquinas "hablarían" con estas estaciones y se enviarían mensajes a través de las redes para controlar estos centros. No obstante, su tecnología sería bastante distinta. Intencionadamente emplearía un volumen menor de datos que la banda ancha de móviles para así poder utilizar chips más simples y baratos, así como baterías de larga duración.
La optimización de la red se daría con el envío de mensajes cortos enviados intermitentemente, en lugar de con una conexión rápida y descargas multimedia. Esto permitiría a las máquinas "dormir" la mayor parte del tiempo para conservar su carga energética durante una década.
Para ello, las máquinas tendrían que disponer de transmisores de bajo consumo de modo que los chips cuesten poco más de un dólar la unidad. De este modo, se podría hacer llegar un mensaje concreto a todos y cada uno de los semáforos de una ciudad.























