
Podemos estar avanzando hacia un mundo donde los embotellamientos sean cosa del pasado.
No es un sueño, ya contamos con la tecnología para que sea una realidad. Al menos es ahí a donde apunta la tecnología y la visión que dejó entrever recientemente el jefe ejecutivo de Ford, Bill Ford Junior, quien aseguró que en ese idílico mundo ni siquiera parquear será una molestia.
Cada auto será direccionado a una plaza libre cuando entren en la ciudad.
Un lujo caro
Controlar el tráfico es relativamente fácil ya que en realidad las congestiones se pueden "curar" fácilmente tan sólo redireccionando los autos, pero para ello es necesario instalar sensores para controlar autos, semáforos, señales de carretera y todo lo demás.
Según afirman desde Ford, las conexiones inalámbricas son la única opción viable para que un mundo sin embotellamientos se haga realidad, tanto para mover los autos como para que operen los sensores acoplados en puentes y en espacios de estacionamiento.
El problema, dicen, es que el costo del cableado destinado a cada uno de estos sensores es absolutamente prohibitivo. En el mundo del iPhone y la banda ancha para celulares es fácil imaginar que tal problema podría tener una solución, pero desengáñense, mire por donde se mire los números no cuadran.























