Honda Accord // © American Honda Motor Co., Inc.

Al momento de comprar un automóvil, los consumidores tienen básicamente dos opciones: nuevo o usado. Los nuevos son más caros, pero vienen con los accesorios más recientes, una garantía completa del fabricante y se tiene la tranquilidad de saber que uno no está comprando un vehículo maltratado. Con los usados, en general uno recibe más por la misma cantidad de dinero. Sin embargo, nunca se sabe si está en buenas o malas condiciones, ¿no es cierto?

Hay en el mercado un tipo relativamente nuevo de automóvil usado que ofrece tanto las ventajas de comprar uno nuevo como las de comprar uno usado. Es decir, se obtiene más por el mismo dinero más el consuelo de saber que el estado y el funcionamiento del vehículo están garantizados por el fabricante o una agencia independiente. Lo llaman de muchas maneras, pero la más común es "usado certificado" (CPO, certified pre-owned).

Para que un vehículo pueda ser usado certificado, debe ser inspeccionado, restaurado a "casi nuevo" y certificado como tal por el fabricante del vehículo o una autoridad de certificación independiente. Esto ayuda a casi eliminar la posibilidad de que a un comprador termine tocándole en suerte un cacharro. Además, los usados certificados normalmente tienen algún tipo de garantía respaldada por la fábrica y se pueden financiar, igual que uno nuevo.

Sin embargo, existen variaciones con respecto a qué se denomina usado certificado, así que es importante tomar nota de las distinciones. Los vehículos usados certificados por el fabricante sólo se venden en concesionarios autorizados. Tienen, en general, cinco años de antigüedad como máximo y menos de 80,000 millas recorridas, y a menudo cuestan más que los certificados por autoridades independientes. Los certificados en forma independiente pueden representar una buena oportunidad, en especial porque las autoridades independientes pueden llegar a ser más exigentes con el vehículo que el fabricante. Entre las entidades independientes se encuentran el Programa Nacional de Certificación de Vehículos (National Vehicle Certification Program), CarMark y otras. Por último, están los certificados por el concesionario. Habitualmente, estos no han recibido certificación de ninguna entidad externa al concesionario, pero lo normal es que cuenten con una garantía o un contrato de servicio extendido para brindarle cierta protección al cliente.
Aunque no somos entusiastas de los programas de vehículos usados certificados por el concesionario, sí creemos que los otros, en general, eliminan buena parte de la preocupación de comprar un usado y la propuesta de precios de los usados certificados ha generado el interés de los compradores en esta situación económica difícil.

Mercedes-Benz Clase E // © Marc Lachapelle

"La compra de automóviles nuevos de casi todas las grandes marcas tiende a bajar, la de usados ha bajado y, en general, la de usados certificados tiende a subir", dice Steve Gallagher, gerente de marketing del programa de usados certificados de Toyota. Gallagher también observa que mayo fue el mejor mes de ventas de la historia de usados certificados para Toyota y este año está en camino a ser el mejor de la historia.

Sin embrago, hay que ser cuidadoso. La certificación agrega, en promedio, $1,300 al precio del automóvil usado y ese adicional puede llegar hasta los $2,000. En el fuerte mercado de usados de la actualidad, puede llevar el precio a niveles cercanos al de un automóvil nuevo, y eso sin tener en cuenta los incentivos del fabricante. Muchos fabricantes ofrecen tasas de financiación más favorables, para que los compradores puedan ahorrar dinero.

Échales un vistazo a los 10 vehículos usados certificados más vendidos durante los primeros seis meses de 2010. Examinamos por qué se venden tanto y hablamos acerca de las fortalezas y las debilidades de cada uno.

Las cifras de venta están actualizadas a junio de 2010. Los datos los suministraron los fabricantes y los recopiló MSN.