Mientras que la mayoría de los citadinos se entrega al transporte público, caminatas, scooters o esos autos amarillos con relojes para ir de un lugar a otro, muchos urbanitas prefieren la libertad y el desafío de conducirse por sus propios medios. De cualquier forma, moverse en una gran ciudad requiere un tipo especial de vehículo, considerando el estrés y las limitaciones de espacio y estacionamiento. Un vehículo urbano tiene que ser por fuera lo más pequeño posible y, por dentro, espacioso y versátil. Tiene que tener muy buena visibilidad y maniobrabilidad combinados con buena aceleración y freno. Además, confiabilidad, buenas estadísticas de seguridad y garantía son bienes imprescindibles porque manejar en la ciudad es casi tan difícil como conducir un camión con acoplado. Te presentamos las 10 máquinas del mercado más adecuadas para moverte en la selva de concreto.

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