El auto soñado podría no ser nuevo, sino uno con poco uso, dado el crecimiento que experimentan los mercados de vehículos usados y de segunda mano certificados.
Si no cuentas con la plata suficiente para pagar la primera cuota de un auto nuevo y flamante, y tampoco puedes obtener financiación para el coche usado de tus sueños, aquí tenemos novedades que pueden interesarte. Hasta no hace mucho tiempo, tener menos de US$10.000 para comprar un auto significaba quedar condenado a viajar de manera desastrosa, apenas un poco mejor que en el enorme bus amarillo que abordábamos de mala gana en tercer grado. Y lo que es todavía peor: el bajo precio inicial solía traducirse en tortuosas visitas el taller mecánico durante años, si es que el auto duraba lo suficiente.






















