Comprar un auto es una de las decisiones financieras más difíciles que una persona pueda tomar, casi tanto como comprar una casa. Y este clima económico revuelto que ya ha causado una caída en las ventas de autos de dos dígitos respecto a las del año pasado, la decisión se vuelve aun más complicada. Sin embargo, las personas siguen en el mercado buscando autos bien construidos para ir al trabajo, la tienda o llevar a sus niños a la práctica de fútbol. Sin embargo, su criterio ha cambiado.

De acuerdo al Estudio sobre el Comportamiento de los Consumidores de Autos de la Guía de Leasing Automotriz (GLA - invierno de 2008), el 64 por ciento de los consultados pretende adquirir un auto en los próximos tres años. No obstante, los consumidores quieren gastar menos, sin importar que eso signifique ingresar en el mercado de los usados.

Como resultado, es más importante que nunca elegir un vehículo que no pierda mucho valor durante los 5 años promedio en los que un propietario retiene su auto.