El Chevy Camaro, que fuera la respuesta de General Motors al Ford Mustang en la era de oro de los muscle cars, regresa en el 2010 con un rediseño que está mucho más a la altura de las circunstancias que aquel modelo que dejó de fabricarse en el 2002, en parte porque esta quinta generación recuerda mucho más al anhelado Camaro de la primera generación que apareciera en la segunda mitad de la década del 60.