
La compañía estadounidense Terrafugia lanzó en el Salón del Automóvil de Nueva York un prototipo que está autorizado para servir de avión y de carro.
Según del vicepresidente de Terrafugia, Cliff Allen, este es el primer vehículo en el mundo que cumple los estándares de la Administración Federal de Aviación y la Administración Nacional de Seguridad de Trafico en Autopistas (FAA y NHTSA, respectivamente, por sus siglas en inglés). 'Este es el primer aeroplano de calle legal', dijo.
Conocido como el Transition, el versátil vehículo tiene dos sillas, cuatro ruedas y alas replegables. Se espera que esté disponible el próximo año, con un precio de US$279,000.
Vuelo de prueba
Por ahora el vehículo tiene un certificado experimental de la FAA, el cual le permite volar en el espacio aéreo estadounidense para ser probado. La compañía espera que pronto el aeroplano adquiera una licencia de aviación ultraligera.
El híbrido completó su primer vuelo de prueba en el aeropuerto internacional de Plattsburgh -cerca de Montreal, Canadá- el mes pasado. Un piloto retirado de la fuerza aérea estadounidense realizó el vuelo inaugural después de haberse ofrecido como voluntario.
'Somos muy afortunados de haberlo encontrado', dijo Samuel Schwegart, un ingeniero de Terrafugia que trabaja en el proyecto. El vehículo voló a 1.400 pies durante ocho minutos. Sin embargo, importantes detalles aún deben ser resueltos con los datos que reveló la prueba, entre ellos la velocidad de pérdida de la aeronave.
Hay retos significativos al casar un vehículo de tierra con uno de aire, según Schwegart.
'Nos dio curiosidad ver cómo despegaría', dijo. 'A diferencia de un avión ordinario, éste no puede llevar hacia atrás sus ruedas traseras en el momento del despegue, pues está diseñado para ser tan estable como un carro sobre la calle'.
Los ingenieros también encontraron que, para generar la fuerza necesaria para el ascenso, Transition requiere más velocidad de la que se estimó en el despegue. Un aterrizaje forzado también fue reportado, aunque no es de preocuparse, dijo Schwegart.





















