
Esta foto del 6 de julio del 2008 muestra una hilera de vehículos Hummer H3 en una concesionaria en Castle Rock, Colorado. El vehículo inspirado en tecnología militar, un icono machista para muchos consumidores y una desgracia para los ambientalistas, desaparecerá en parte por su alto consumo de combustible AP Foto-David Zalubowski, archivo

En esta foto del 10 de abril del 2001, Arnold Schwarzenegger conduce un prototipo de una Hummer H2 en la Plaza Times de Nueva York. El colosal vehículo terminó sucumbiendo en el mercado precisamente por su gran tamaño AP FotoRichard Drew, Archivo.
NUEVA YORK (AP) -- Una gran verdad sobre los vehículos Hummer es que siempre llamaban la atención, cuando pasaban por una avenida sobresaliendo entre los autos subcompactos como un basquetbolista profesional lo haría entre el resto de la gente.
La voluminosa camioneta deportiva, inspirada en los vehículos militares, era un ícono machista, que atrajo a admiradores como Arnold Schwarzenegger, quien realizó sus actos de campaña para el gobierno de California en uno de esos monstruos con ruedas. Para otros, la Hummer era un símbolo de exceso, una ruina para el medio ambiente y una muestra de mal gusto.
Y esas opiniones negativas parecieron crecer de manera directamente proporcional al aumento de los precios de la gasolina y al agravamiento de la crisis económica.
En México, este vehículo no olvidó sus raíces bélicas. Blindadas, las grandes camionetas suelen ser usadas en los tiroteos e incautadas por los militares mexicanos después de las redadas para detener a algún narcotraficante.
El líder de un cartel incluso adoptó el apodo de "El Hummer", como una demostración de lo rudo que era.
Ahora, la marca desaparecerá. General Motors Co. informó el miércoles que su intento por vender Hummer a una fabricante de maquinaria pesada en China fracasó. Los reguladores del gobierno en Beijing no aprobaron la venta y GM informó que no tendría más opción que dejar morir a esta marca, 18 años después de que su primero y enorme modelo comenzó a salir de la línea de producción.
"¡Al fin!", exclamó aliviada Ann Mesnikoff, directora de la campaña por el transporte ecológico en el Sierra Club, en Washington. "La Hummer era el símbolo del consumo irracional de combustible".
Schwarzenegger, quien fue una de las celebridades que ayudaron a popularizar el vehículo, tuvo una reacción diferente hace dos décadas, cuando vio por primera vez el antepasado directo de la Hummer, usado por los militares. Schwarzenegger, quien era entonces un fisicoculturista y una estrella de cine, iba en camino a los estudios para filmar "Kindergarden Cop" en Oregón, cuando un convoy del ejército, formado por Humvees, pasó cerca de él.
"Pisé el freno", relató Schwarzenegger en la ceremonia realizada en 1992, cuando AM General anunció el comienzo de la producción de las Hummers para civiles. "Alguien chocó contra la parte posterior de mi auto, pero yo me quedé mirando. '¡Dios mío, ése es el vehículo!', dije. Y desde entonces quedé como poseído".


























