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No tengo dudas, el nuevo Camaro es uno de los autos nuevos más atractivos. Y a juzgar por la atención que recibí mientras lo manejaba, parece que no soy el único que lo cree. Inclusive el modelo base de Camaro viene con los llamativos cubre guardabarros y una capota power-dome. Nuestro auto de prueba estaba equipado además con el paquete RS, lo que le agrega a su ya muy buena presencia unas llantas de 20 pulgadas, alerón trasero y luces más oscuras. Tiene el motor básico con transmisión automática. El V6 alcanza los 300 caballos de fuerza, lo que debería ser un montón de potencia, pero en la realidad no se percibe. Cuando lo pisas a fondo no recibes más que una aceleración mediocre, seguramente por el gran peso del Camaro -unas 300 libras más pesado que un Mustang similar y 500 más que un Nissan Z-. Yo preferiría que no se viera tan bien pero que tenga mejor rendimiento. Por supuesto que hay una versión más poderosa, espero poder probar pronto el SS. - Perry Stern
El diseño del Camaro 2010 es moderno y, a la vez, captura la escencia del ícono que fue el modelo '69. Con sus guardabarros traseros grandes y anchos y sus columnas C gigantes que marcan el diseño distintivo, nadie puede confundirlo con otro cuando el Camaro se acerca. Pero ese mismo diseño hace que la visibilidad trasera sea difícil para el conductor. El chasis, la suspensión y la dirección se sienten bien. De todas formas, en la sumatoria, el auto se siente más pesado y menos ágil de lo que esperaba. El moderno motor V6 de inyección directa y transmisión automática de 6 velocidades ofrecen más de 300 caballos - en teoría, toda la potencia que necesitas - y rinde 30 mpg en autopista. Pero es imposible conducir el Camaro sin extrañar el par de torsión y la nota de poder del V8. Por dentro, el Camaro puede abusar de muchos detalles retro -personalmente no me importa cómo se inserta la puerta en el panel- pero también tienes todas las comodidades modernas que puedas llegar a querer o necesitar. - Mike Meredith
En mi opinión, es el auto de alto rendimiento estadounidense con mejor apariencia en el mercado actual. No puedo recordar cuantas cabezas se dieron vuelta y levantaron los pulgares mientras lo probaba. El Camaro que probé era el de 306 caballos y motor V6 con transmisión automática. Soprendentemente, se sentía que al auto le faltaba potencia. No podría decir si era por su gran peso o por la forma en la que entran las velocidades. Entrar al auto es un poco complicado por lo ancho de las puertas cuando se abren y hacen difícil salir sin golpearlas contra algún parante. También tiene un punto ciego grande sobre la parte trasera izquierda del conductor. Aún con estas fallas, el nuevo Camaro es un golazo. Aunque sería mucho mejor tener el modelo que viene con motor V8 y transmisión manual. - Joe Chulick

























