© Ford Motor Company // Ford F-150(Ford F-150)

Es increíble cómo la vida puede cambiarle a cualquiera en un abrir y cerrar de ojos. Esto no es menos cierto para los fabricantes de automóviles, y hoy en día, la Ford Motor Company es el mejor ejemplo de ello.

Tres años atrás, pocos apostaban por la supervivencia de Ford, y hoy es la niña querida de la industria y la segunda compañía de automóviles más lucrativa del mundo, después de la alemana Volkswagen. Ya han corrido ríos de tinta sobre cómo Ford cambió su suerte sin las muletas financieras que el gobierno prestó a su competencia doméstica. El episodio es ya un capítulo célebre de la historia moderna del automóvil, y también es uno de los motivos por el que los compradores están visitando en masa los concesionarios Ford.

El otro motivo, el principal, son los autos. Hoy Ford domina cómodamente los índices de calidad, lealtad de marca e intención de compra en los Estados Unidos. La línea de camiones F-series, liderada por la F-150, no sólo es el vehículo más vendido en el mundo sino que en sí misma podría constituir una lucrativa compañía de automóviles. El sedán Fusion sobrepasó en ventas al Honda Accord en el mes de febrero, mientras que el Fiesta destronó al Honda Fit del primer lugar en el segmento de los subcompactos. El Focus del 2012, que saldrá a la venta en un par de semanas, está monopolizando los comentarios positivos de los medios especializados y además ofrecerá una versión deportiva y 100% eléctrica a finales de este año. La pregunta es si todo este alboroto alrededor de Ford es justificado. Te lo contesto con un entusiasta ¡sí!

Existe una conexión visceral entre un automóvil y su dueño, que puede variar en intensidad pero que siempre está ahí para bien o para mal. Los nuevos Ford parecieran pensados para amplificar, justificar y disfrutar esa conexión. No es sólo cuestión de sus expresivos diseños, los cuales pueden ser acusados de cualquier cosa menos de ser anónimos o aburridos, sino también de la avalancha de tecnologías de entretenimiento, seguridad, comunicaciones y confort de a bordo, que le permiten a los dueños ajustar el carro a la medida de sus personalidades y gustos, como un buen traje hecho a medida.

© Ford Motor Company // Ford Focus(Ford Focus)

Ford ha tenido algunos hipos en la carrera tecnológica en relación a sus sistemas de comunicación y entretenimiento. Tal fue el caso de MyFord Touch, un ambicioso y complejo sistema que integra los controles de a bordo con los sistemas de comunicación y entretenimiento, y que francamente requiere un cursillo de adiestramiento antes de poder empezar a utilizar. El corazón del MyFord Touch es el sistema de comunicación y entretenimiento de a bordo SYNC, el cual Ford desarrolló usando como plataforma el sistema operativo Windows Mobile de Microsoft, y que es de lo mejor que hay en el mercado. Pero los inconvenientes surgen al integrar los controles de los sistemas de control de clima, navegación, audio e información de a bordo, con las capacidades de SYNC y una gran variedad de periquitos nuevos.